miércoles, 16 de julio de 2014

DISEÑO DE INSTRUMENTO PARA EVALUAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL NIÑO


Buenos Días Compañeras y Profesora: Compartimos con ustedes nuestro Instrumento del Bloque 2 Actividad 3b, esperamos en breve su retroalimentación.
(Incluye información nos solicitó se le agregará Profesora Sandra)

!Hasta Pronto!


   Integrantes del Equipo: Mireya Rodríguez Bravo y Sandra Grisel Martínez Arzola.



La inteligencia emocional y métodos de evaluación en el aula
(Instrumento para evaluación de IE)

Las técnicas de evaluación son los procedimientos que utiliza la docente, para obtener información más certera de los alumnos/as, ya sea emocional, física y psicológica, cada técnica se acompaña de un instrumento, como recurso estructurado diseñado para fines específicos, recordemos que estos se deben adaptar a las características de los niños/as que atendemos ya que de esto dependerá el resultado al que se pretenda llegar, en este caso la observación desempeñará un papel importante en esta investigación.

Técnicas de observación:
La técnica de observación permite evaluar los procesos del estado emocional y sentimental que presenten los alumnos/as en un momento y situación  determinada, así como las causas que se generen, en este caso tomaremos la observación sistemática, la cual se basa en la guía de observación y registro anecdótico.

Guía de observación:
Es el instrumento que se basa en una lista de indicadores que pueden redactarse como afirmaciones o preguntas orientadas al concepto de inteligencia emocional el cuál fue popularizado por el psicólogo estadounidense Daniel Goleman haciendo referencia a la capacidad para reconocer los sentimientos propios y ajenos. A partir de las cinco capacidades básicas: Descubrir las emociones y sentimientos propios, Reconocerlos, Manejarlos, Crear una motivación propia y Gestionar las relaciones personales. 

Para ello tomaremos algunos indicadores orientados al trabajo dentro y fuera del aula, señalando los aspectos más relevantes a observar durante la jornada laboral.

Procedimiento
Para elaborar una Guía de Observación es necesario definir los siguientes aspectos:    
·      Propósito(s): Lo que se pretende observar.
·      Duración: Tiempo destinado a la observación (actividad durante la clase, la frecuencia de presentar una conducta, sentimiento o estado de ánimo durante la jornada laboral o en ciertos momentos).

·    Aspectos a observar: Redacción de indicadores que se consideren, ya sea al realizar una actividad o al ingresar al colegio, la interacción con sus pares, materiales y recursos didácticos, actitud ante las actividades propuestas y la relación alumno-docente.


Evaluando la Inteligencia Emocional



INSTRUMENTO
(Aplicable a niños de 3 a 4 años de edad)


Nombre del colegio:_______________________________________________________
Nombre del alumno/a ______________________________________________________
Edad: _______________                                               Grado y Grupo:_______________       
Tiempo destinado a la observación:___________   Fecha de observación:_____________

Competencia:
·       Reconoce sus cualidades y capacidades, y desarrolla        su sensibilidad hacia las cualidades y necesidades de         otros.

·    Reconoce situaciones que en la familia, o en otro contexto, le provocan agrado, bienestar, temor, desconfianza o intranquilidad, y expresa lo que siente.









Aprendizajes esperados:
·       Habla sobre cómo se siente en situaciones en las  cuales es escuchado o no, aceptado o no; considera la opinión de otros y se esfuerza por convivir en armonía

·        Comenta las sensaciones y los sentimientos que le generan algunas personas que ha conocido o algunas experiencias que ha vivido. 










Aspectos a observar:
·         ¿Cómo reaccionan los niños/as ante una situación nueva en el aula y que sentimientos desencadena en ellos?

·      ¿Qué sensaciones se provocan en el alumno/a al interactuar entre pares: juego o actividades en el aula?

·         Presenta falta de interés en las actividades de grupo.

·    ¿Qué tanta facilidad tiene el alumno/a para expresar lo que siente ante diversas situaciones?

·          Muestra una actitud indiferente ante los estímulos que recibe.

·     Muestra inadaptación escolar prolongada y llora por cualquier cosa ¿Y con qué frecuencia lo hace?

·      Tiene dificultad para organizarse y terminar el trabajo.
        
·      Registro de las conductas persistentes que manifiesta el alumno.


Referencias: Determinar ¿cuáles son los factores que generan ciertas conductas, sentimientos y estados de ánimo en el alumno/a? y ¿Cómo las manifiesta? e  identificación de las mismas por parte de la docente.





























  Registro de la detección individual:
·    Recopilación de evidencias del alumno que justifiquen lo observado (dibujos, textos, conductas y estados de ánimo, etc.)

·      Identificación de los intereses personales de cada educando,      al observar qué le gusta y qué no, a qué juega o qué hace en      su tiempo libre y con quién, sobre qué pregunta y si trabaja.                       











Instrucciones: La forma de contestar es a través del iluminado de cada una de las caritas según corresponda el caso y el enunciado, se aplicara de manera general y la docente explicara el primer reactivo colocando un ejemplo en el pizarrón, para facilitar al alumno/a el llenado del mismo; realizando a través de la identificación numérica y la observación de las imágenes (lo que expresan y su color) que el niño manifieste sus sentimientos en diversas situaciones.


FELIZ / AMARILLO

TRISTE / NEGRO

CONFUNDIDO / AZUL

ENOJADO / ROJO
























1.- ¿Cómo te sentías el día de hoy al despertar?

2.-  ¿Cómo te sientes cuando estás en la  escuela?

3.- ¿Cómo te sientes cuando te diviertes en la escuela?

4.- ¿Cómo te sientes cuando convives con tus amigos/as?

5.- ¿Qué sientes cuando realizas actividades con tus compañeros/as?

6.- ¿Qué emoción te produce el expresar lo que piensas y sientes en la escuela?

7.- ¿Cuál es tu sentir al realizar actividades con tu profesora?

8.- ¿Cómo te sientes en tu casa, con tu familia?

9.- ¿Cómo te sientes cuando demuestras afecto por las demás personas?

10.- ¿Qué sientes cuando alguien no te hace caso?



El siguiente análisis fue basado en  Eva Heller sobre la interpretación psicológica de cada color

La elección de los colores depende del momento y la situación actual de tu estado anímico. Pensemos que nos guiamos por las emociones al elegir los colores, ya que nos representan sensaciones y situaciones, basadas en la observación y la experiencia con esos colores.

Alegre, Contento, Calidez, Energía     Amarillo

Triste, Soledad, Angustia, Vacío         Negro
Relajado, Natural, Calma, Tranquilidad      Azul

Enojado, Furioso, Violencia            Rojo


La forma de calificar es la siguiente (esto se llevara de acuerdo al llenado  del test en donde predomine  un color en especial):

Amarillo
Las personas amarillas son muy inteligentes, con una mente privilegiada, por lo que suelen aburrirse con gente que no sea intelectualmente como ellos. Son muy cómicos y agudos cuando hablan, lo que los hace muy amigables. Son propensos al insomnio por la alta actividad de la parte izquierda del cerebro, que los mantiene alerta incluso en las horas de dormir, les encantan los libros y son muy meticulosos en sus cosas. Se caracteriza a una persona habilidosa para establecer relaciones interpersonales.


Rojo           
El rojo es un color muy llamativo, que demanda acción, suele querer ser siempre el centro de atención y quieres siempre hacerse notar. También son apasionados y les gusta experimentar cosas nuevas fuera de la rutina; sin embargo, su tiempo de atención es corto. Viven el momento como si fuera el último, son directos y honestos, y son líderes naturales, por ello tienden a perder la paciencia fácilmente y esto promueve el enojo o molestia.


Azul
Son personas que tienen una vivida imaginación, un gran instinto maternal, la verdad y la honestidad son fundamentales para ellos, por eso pierden toda la confianza cuando alguien los traiciona. Son testarudos y defienden sus creencias hasta el fin. La música es su clave para relajarse. El azul alto es introspectivo y racional. El azul bajo es irracional y desorganizado.


Negro
Es lo opuesto a la luz, concentra todo en sí mismo, es el colorido de la disolución, de la SEPARACIÓN, de la TRISTEZA. Puede determinar todo lo que está escondido. También tiene sensaciones positivas como: SERIEDAD, NOBLEZA, PESAR, en ciertas ocasiones, por lo regular se rige por el pensamiento de ausentismo.



Numerosas investigaciones científicas han demostrado la correlación que existe entre el color y el estado anímico de las personas. Actualmente, muchos de ellos creen que los colores no sólo pueden provocar distintas reacciones emocionales, sino también mejorar el humor y el bienestar interior, por lo cual este concepto novedoso se ha utilizado en varios campos. Por lo tanto, el color forma parte muy importante de nuestra vida diaria y hay que ponerle atención a las señales básicas y las herramientas que nos proporciona el color.

Recientes estudios sugieren que más que ver el color, las personas lo que  experimentan son sensaciones de color, por lo que ahora los científicos creen que cada persona "siente" el color con el corazón, y no con la cabeza. Esto no es tan inusual dado que muchas veces nosotros tenemos pequeñas discusiones sobre la verdadera tonalidad de un color.

Existen muchas formas de clasificar el color pero cuando hablamos de la emociones podemos clasificar de la siguiente forma: Los colores se pueden dividir en tres tipos básicos: activos, pasivos y neutros.





Conclusión
La guía de observación” es un instrumento indispensable para lograr nuestros objetivos como docentes, ya que a partir de esta; la conducta, sentimientos y estados de ánimo que presente el alumno serán primordiales para un sano desarrollo, no olvidemos que la parte afectiva es sumamente importante para crear un ambiente de seguridad y confianza, así como las situaciones generadas en casa serán un indicador de un desequilibrio emocional, por ello, es esencial observar constantemente la conducta de los educandos y saber en qué momento se está situando éste, para tener una mayor comunicación entre padres de familia-docente, a fin de detectar y minimizar una situación que a futuro puede ser agravante ya sea a nivel personal y social.



Bibliografía
Mercado, A./Ramos , J(2001)Validación de un cuestionarios para la medición de inteligencia emocional. Universidad de la Sabana. Facultad de psicología. Chía (27 de Julio) pp. 3, 59-61.

García, E./Sosa, M (2008)Escala auto informada de Inteligencia Emocional (EAIE):Memoria para optar al grado de doctor .Universidad Complutense de Madrid: Facultad de psicología ,Madrid,pp.82-123

Lujambio , A/Gonzales, F./Rodríguez , L./Gutiérrez, L.(2011) Programa de estudio 2011. Guía para la Educadora. Educación Básica. Preescolar. Primera edición electrónica: agosto (México) Secretaria de Educación Pública (s/editorial).


Bibliografía electrónica





viernes, 4 de julio de 2014

“¿CÓMO EVALUAR LAS NECESIDADES SOCIOAFECTIVAS EN EL NIÑO?”



Elaborado Por: Mireya Rodríguez Bravo y Sandra Grisel Martínez Arzola

¿Cuáles son los métodos de evaluación existentes que han abordado la medición de la inteligencia emocional desde una perspectiva rigurosa?
En el ámbito educativo se han empleado tres enfoques evaluativos de la IE: 
  •  El primer grupo incluye los instrumentos clásicos de medidas basados en cuestionarios y auto-informes cumplimentados por el propio alumno
  • El segundo grupo reúne medidas de evaluación de observadores externos basadas en cuestionarios que son rellenados por compañeros del alumno o el propio profesor.
  • El tercer grupo agrupa las llamadas medidas de habilidad o de ejecución de IE compuesta por diversas tareas emocionales que el alumno debe resolver.
¿Cuáles son los instrumentos clásicos de evaluación de la inteligencia emocional?
Cuestionarios, Auto-informes cumplimentados por el propio alumno y Escalas.
Cuestionarios y Auto-informes: Este método de evaluación ha sido el más tradicional y utilizado en el campo de la psicología. En la mayoría de los casos, estos cuestionarios están formados por enunciados verbales cortos en los que el alumno evalúa su IE mediante la propia estimación de sus niveles en determinadas habilidades emocionales a través de una escala Likert que varía desde nunca (1) a muy frecuentemente (5). Este indicador se denomina “índice de inteligencia emocional percibida o auto-informada” y revela las creencias y expectativas de los alumnos sobre si pueden percibir, discriminar, regular sus emociones o el grado de tolerancia al estrés ante las frustraciones.
A través de los mismos se han obtenido perfiles en variables de personalidad como extraversión, neuroticismo, se han evaluado aspectos emocionales como empatía o autoestima y se han obtenido medidas sobre otros factores más cognitivos como pensamiento constructivo o estrategias de afrontamiento (pensamiento y acciones que capacitan a las personas para manejar situaciones difíciles).

Existen varios cuestionarios sobre IE que, aunque similares en su estructura, cada uno evalúa diferentes componentes de ella. Uno de los primeros cuestionarios es la Trait-Meta Mood Scale (TMMS). Este cuestionario ha sido uno de los más utilizados en el ámbito científico y aplicado. La escala proporciona una estimación personal sobre los aspectos reflexivos de nuestra experiencia emocional.

La TMMS contiene tres dimensiones claves de la inteligencia emocional intrapersonal: Atención a los propios sentimientos (p.e. “Pienso en mi estado de ánimo constantemente”), Claridad emocional (p.e. “Frecuentemente me equivoco con mis sentimientos”) y Reparación de las propias emociones (p.e. “Aunque a veces me siento triste, suelo tener una visión optimista”). La versión clásica contiene 48 ítems aunque hay versiones reducidas de 30 y de 24 ítems (Salovey, Mayer, Goldman, Turvey y Palfai, 1995, adaptación al castellano por Fernández-Berrocal, Alcaide, Domínguez, Fernández-McNally, Ramos y Ravira, 1998).

Auto-informes: Es indiscutible la utilidad de las medidas de auto-informes en el terreno emocional, sobre todo para proporcionar información sobre las habilidades intrapersonales y comportamientos auto-informados de los alumnos.

Escalas: La escala de IE de Schutte. Esta medida proporciona una única puntuación de inteligencia emocional (Schutte, Malouff, Hall, Haggerty, Cooper, Golden y Dornheim, 1998, adaptación al castellano por Chico, 1999). Sin embargo, investigaciones posteriores han encontrado que esta escala se puede dividir en cuatro subfactores: 1) Percepción emocional (p.e. “Encuentro difícil entender los mensajes no verbales de otras personas”); 2) Manejo de emociones propias (p.e. “Me motivo a mi mismo imaginando un buen resultado en las tareas que voy a hacer”); 3) Manejo de las emociones de los demás (p.e. “Solucionar los problemas de los demás me divierte”) y, por último, 4)Utilización de las emociones (p.e. “Cuando siento que mis emociones cambian, se me ocurren nuevas ideas”).

Otro de los instrumentos empleados en la investigación es el inventario EQ-i de Bar-On (1997, adaptado al castellano por MHS, Toronto, Canadá). No obstante, como sus propios autores han afirmado se trata más bien de un inventario sobre una amplia gama de habilidades emocionales y sociales más que un instrumento genuino de IE. Esta medida contiene 133 ítems y está compuesta por cinco factores generales, que se descomponen en un total de 15 subescalas:
1) inteligencia intrapersonal, evalúa las habilidades de autoconciencia-emocional, autoestima personal, asertividad, auto-actualización e independencia; 2) inteligencia interpersonal, que comprende las subescalas de empatía, relaciones interpersonales y responsabilidad social; 3) adaptación, que incluye las habilidades de solución de problemas, comprobación de la realidad y flexibilidad; 4) gestión del estrés, compuesta por las subescalas de tolerancia al estrés y control de impulsos y 5) humor general, integrada por las subescalas de felicidad y optimismo. Además, el inventario incluye 4 indicadores de validez que miden el grado con que los sujetos responden al azar o distorsionan sus respuestas y cuyo objetivo es reducir el efecto de deseabilidad social e incrementar la seguridad de los resultados obtenidos.

¿Cómo se definen las medidas para la evaluación de la inteligencia emocional basado en observadores externos?
Este procedimiento se considera un medio eficaz para evaluar la inteligencia emocional interpersonal, es decir, nos indica el nivel de habilidad emocional percibida por los demás. Comúnmente son llamados instrumentos basados en la observación externa o evaluación 360º, en ellos se solicita la estimación por parte de los compañeros de clase o el profesor para que nos den su opinión sobre cómo el alumno es percibido con respecto a su interacción socio-emocional con el resto de compañeros.

Esta metodología adolece también de algunas limitaciones:

Primero, puesto que es muy difícil estar con una persona las 24 horas del día, la evaluación del observador depende de la forma de comportarse el individuo en presencia de él y, por tanto, se trata de una evaluación basada en observaciones de otra persona con sus respectivos sesgos perceptivos.
Segundo, ya que es difícil que un observador esté en todas las situaciones con el alumno y es sabido que la forma de comportarnos varía en función del contexto, la información que nos proporciona esta metodología está restringida a un contexto determinado como es el aula.
Tercero, con este procedimiento es difícil obtener datos sobre las habilidades emocionales intrapersonales tales como la capacidad de conciencia emocional, atención afectiva o claridad emocional interna.
                                           
Ventajas: A través de la evaluación por observadores externos obtenemos información muy valiosa y que es de gran utilidad para evaluar destrezas relacionadas con las habilidades interpersonales, la falta de autocontrol, la forma de afrontar las situaciones de estrés, los niveles de impulsividad y de manejo emocional en situaciones de conflicto social como, por ejemplo, una pelea entre dos alumnos.

No obstante, esta forma de evaluación aporta nueva información no facilitada por las medidas anteriores, por lo que es complementaria al primer grupo de medidas y sirve de información adicional y como medida para evitar posibles sesgos de deseabilidad social. Algunos cuestionarios, como EQ-i de Bar-On (1997) incluye un instrumento de observación externa complementario al cuestionario que debe cumplimentar el alumno. En otras ocasiones, se emplean técnicas sociométricas denominadas “peer nominations” en las que el alumnado y/o profesorado valora al resto de la clase en diferentes adjetivos emocionales y estilos de comportamiento habituales.




¿En qué consisten las medidas de inteligencia emocional basadas en las tareas de ejecución?
La lógica de estos instrumentos de evaluación es de un sentido común aplastante. Si queremos evaluar si una persona es hábil o no en un ámbito, la mejor forma de hacerlo es comprobar sus habilidades.
“Las medidas de habilidad consisten en un conjunto de tareas emocionales, más novedosas en su procedimiento y formato, que evalúan el estilo en que un estudiante resuelve determinados problemas emocionales comparando sus respuestas con criterios de puntuación predeterminados y objetivos” (Mayer et al., 1999; Mayer, 2001).           

Existen dos medidas de habilidad para evaluar la IE desde este acercamiento:
  • El MEIS (Mayer, Caruso y Salovey, 1999) basada en el modelo de Salovey y Mayer (1990) y su versión mejorada,
  • El MSCEIT (Mayer, Salovey y Caruso, 2002; Mayer, et al., 1999).
Estas medidas abarcan cuatro áreas de la inteligencia emocional propuesta en la definición de Mayer y Salovey. (Mayer y Salovey, 1997): 1) percepción emocional; 2) asimilación emocional, 3) comprensión emocional y 4) regulación afectiva.

En la medida que la IE es considerada una forma de inteligencia como la inteligencia verbal, espacial o matemática, los autores consideran que puede evaluarse mediante diferentes tareas emocionales de la misma manera que el cociente intelectual (CI) puede evaluarse a través de las habilidades puestas en práctica (Percepción emocional, Asimilación emocional, Comprensión emocional y Regulación emocional), por ejemplo, en el test de inteligencia de Weschler.

Este grupo de medidas también presenta sus limitaciones:
  •  Se trata de una forma de evaluación tan novedosa que todavía requiere mejorar sus propiedades psicométricas.
  • Como ocurre con aquellos instrumentos que presentan una situación concreta a los sujetos que deben resolver, las pruebas son muy contextuales y deben adaptarse en función de la población que se vaya a evaluar. Por ejemplo, aunque ya se han desarrollado el MEIS y el MSCEIT, estas pruebas son para personas con una edad superior a 17 años tanto por las situaciones emocionales que se presentan como por la capacidad de comprensión que requieren. Actualmente, se está desarrollando una medida de habilidad con una mayor aplicabilidad al aula y adaptada a las capacidades cognitivas de niños y adolescentes en la que, además, se presentan situaciones de conflicto interpersonal, de frustraciones o de manejo afectivo más relacionadas con el contexto educativo.
  • Por último, otra de las limitaciones de estos cuestionarios es que requieren de mayor tiempo para su cumplimentación en comparación con las medidas anteriores, lo cual implica que pueden encontrarse sesgos en las respuestas ocasionadas por el cansancio del alumnado.
Todas estas limitaciones están siendo tratadas en las nuevas versiones que se están desarrollando.

Ventajas: Son indudables, sobretodo en combinación con algunas de las medidas anteriores. A través de este tipo de instrumentos obtenemos indicadores de ejecución en habilidades emocionales concretas que pueden ser educadas y entrenadas posteriormente. Nos permite, además, evitar sesgos perceptivos y son más difíciles de distorsionar, debido a su formato, cuando el alumno trata de ofrecernos una imagen más positiva de sí mismo.


Reflexión Personal (Mireya/Sandra)
Para nosotras esta lectura ha sido realmente de gran interés y nos ha dejado muchos conocimientos acerca de las herramientas existentes para la evaluación de la Inteligencia Emocional que se han empleado en el ámbito educativo, de las cuales manejamos algunas en nuestra práctica docente, pero que tal vez no las conocíamos en su extensa gama y a fondo, ni cuál era su objetivo real.

Coincidimos plenamente en que existen diferencias individuales entre nuestros alumnos en IE en cuanto a la forma que tienen de identificar sus emociones, de controlarlas y de sobrellevar situaciones de estrés, tanto a nivel individual como grupal. Por lo que consideramos que efectivamente la evaluación de la IE en el aula supone una valiosa información para el docente ya que le permite conocer el desarrollo afectivo de los alumnos e implica la obtención de datos que marquen el punto de inicio para el trabajo con los objetivos fundamentales transversales.

El contexto de la vida escolar ofrece innumerables ocasiones para que el profesor perciba actitudes y comportamientos de los niños, por tal motivo, entonces debe estar capacitado para observar y registrar sus observaciones, así mismo compartir estas experiencias con el resto del personal docente, para complementar estas investigaciones y actuar de acuerdo a las mismas  y evitar tanto la discriminación como el sesgo personal, recordando que la mayor parte de las escuelas son inclusivas y no de carácter discriminatorio en ningún aspecto o sentido.

Pero también es muy importante destacar que al tomar en cuenta, que éstos procesos (y más aún los de registro personal, encuestas, entrevistas), requieren de profesores preparados, perceptivos, dispuestos, que asuman un compromiso real por el desarrollo afectivo y emocional de sus alumnos. Ya que todas estas ideas constituirán una ilusión si los docentes no tienen un desarrollo social y emocional adecuado: es imposible generar en los niños simpatía, asertividad, empatía, buena disposición…si el docente no las posee.

Para tal efecto es vital que se dé una formación en IE en el ámbito de la docencia universitaria. Para que desde la Universidad podamos formar ya a nuestros alumnos y futuros profesores en este importante constructo que se ha convertido en una teoría fundamentada y tener siempre en cuenta que los beneficios de un buen desarrollo de la IE no dejan de ser inestimables para conseguir contrarrestar los efectos perjudiciales de una sociedad donde se fomenta la inestabilidad, la competencia, donde cada día son más frecuentes los trastornos emocionales y las agresiones (físicas o verbales) en los centros educativos, debido a la situación actual que vivimos día a día.

Y por tanto recae en nosotros los docentes la responsabilidad de poner empeño y dedicación en renovar y actualizar nuestra currícula, fomentar la educación emocional; que es lo que hoy en día parecen necesitar los alumnos, sin menospreciar los contenidos fundamentales de su formación académica, ya que en la actualidad se les ha restado importancia, recordemos que los programas cambian cada sexenio conforme a las propuestas de cada Secretario de Gobierno, pero ¿Cuándo se han puesto a pensar en la estabilidad emocional docente-alumno/a? Sólo se abocan a implementar conocimientos y las emociones ¿Dónde quedan?

Gran parte de ello es responsabilidad de cada Institución y de cada docente, ya que debemos expresar lo que sentimos y pensamos en su momento para generar en el educando una actitud de cambio para sí mismo y para la sociedad, puesto que las emociones se generan a partir de las situaciones en casa y de la relación afectiva con su familia.     




Bibliografía
Extremera, P,N, Fernández, B.P. Universidad de Málaga, Revista Iberoamericana de Educación.

Fernández-Berrocal, P. y Extremera, N. (2002) La inteligencia emocional como una habilidad esencial en la escuela. Revista Iberoamericana de Educación,. 29,pp 1-6.

Extremera, N. y Fernández-Berrocal, P. (2001): ¿Es la inteligencia emocional un adecuado predictor del rendimiento académico en estudiantes? III Jornadas de Innovación Pedagógica: Inteligencia Emocional. Una brújula para el siglo XXI pp. 146-157.


Bibliografía electrónica